Lunes, 07 Octubre 1996
Oct07

Ana Teresa Aranda... otoño caliente

Los vientos de otoño podrían convertir el proceso interno de selección de candidatos del Partido Acción Nacional en un verdadero huracán político.

Por lo pronto el meteorológico pre-electoral pronostica que los vientos provenientes de la región de Tehuacán podrían desembocar en tormenta a su paso por Acatzingo.

La razón en sencilla: en Acatzingo se está acumulando una masa de aire frío que podría provocar lluvias torrenciales que no sólo arrasarían los muros del Comité Directivo Estatal panista, sino la presidencia de Ana Teresa Aranda de Orea.

Echemos un vistazo al contexto.

El epicentro del conflicto se localiza en Tehuacán, donde los dirigentes y militantes panistas de aquella región pretenden que en el proceso electoral de 1997 -y en el posterior de 1998-, ellos y no otros sean los principales beneficiarios de las candidaturas de Acción Nacional.

Hombres clave en esta estrategia son el ex presidente municipal de Tehuacán, Antonio Lezama Surroca y el también ex presidente municipal y actual senador de la República, Fernando Herrero Arandia.

Ambos están tratando de aprovechar los errores cometidos por la señora Aranda en el pasado proceso electoral, por los cuales  gente sin militancia o salida del PRI arribó a las presidencias municipales ganadas por el PAN; el malestar de ciertos comités como el de Acatzingo, Ajalpan y Huauchinango en contra del estatal, y el resentimiento de algunos militantes de la capital que han sido excluídos de los órganos directivos o suspendidos de sus derechos partidarios.

Tradicionalmente, los panistas de Tehuacán han sido los más favorecidos con las divisiones y pugnas de sus homólogos de la capital poblana cuando de cargos de elección popular y de representación partidaria se trata.

Así ocurrió en la asamblea en que Francisco Fraile García perdió su escaño a la Cámara de Senadores en 1994 y en la última convención estatal de julio de 1995 en que se aprobó la lista de candidatos a diputados por el principio de representación proporcional, por citar sólo dos ejemplos.

Consciente de esta situación, Ana Teresa Aranda ha puesto en marcha una contraofensiva. Y como primer punto decidió con la venia de su comité directivo instalar en los dominios de Antonio Lezama y Fernando Herrero una oficina que denominó de Coordinación Distrital.

Dicha oficina, dependiente de la Secretaría de Organización del comité estatal, es presidida por Leonardo Cavanzos y tiene como función apoyar la vida interna de los comités y delegaciones del PAN en la región, incorporar nuevos miembros y fortalecer la estructura partidista del blanquiazul sin que ello implique algún tipo de subordinación al Comité Directivo Municipal del PAN en Tehuacán.

Aunque públicamente lo niegan, la verdad es que la instalación de esa oficina, que empezó a trabajar el pasado 21 de septiembre, no fue nada bien vista por Antonio Lezama y Fernando Herrero, pues saben que ésta les restará margen de maniobra en su intentona por quedarse con las candidaturas al senado y la gubernatura de Puebla en 1997 y 1998, respectivamente.

Tan lo saben que ambos han decidido renovar su alianza con Héctor Vera Arenas, quien seguramente buscará ser candidato a una diputación federal por la ciudad de Puebla, y con Francisco Fraile García.

Las reuniones que los cuatro han sostenido los últimos dos sábados en el Samborn's del Boulevard 5 de mayo no son ninguna casualidad. Se inscriben en esta dinámica.

Paralelamente a estos movimientos, Ana Teresa Aranda se ha enfrascado en otra disputa, que conforme transcurren los días se vuelve más y más complicada para los miembros del Comité Directivo Estatal.

Me refiero a la remoción del presidente y demás integrantes del Comité Directivo Municipal de Acatzingo.

Resulta que con fecha 8 de agosto de 1996 Raymundo García García fue removido de su cargo como presidente de Acción Nacional en Acatzingo, acusado de deslealtad.

La decisión -no excenta de revanchismo- ya fue apelada por el propio Raymundo y el resto de los miembros de su destituido comité, mediante un recurso de revocación presentado el 2 de septiembre.

Dicho recurso, sin embargo, fue declarado improcedente por el Comité Directivo Estatal en su sesión del pasado 26 de septiembre, por lo que Raymundo García y compañía han decidido ahora apelar al Comité Ejecutivo Nacional.

El asunto cobra entonces una mayor importancia, no sólo por la acción en sí, sino porque, sabedores de esta inconformidad, los panistas de Tehuacán intentarán hacer causa común con Raymundo García y otros dirigentes y militantes del blanquiazul que se han visto lastimados por la presidencia de la señora Aranda, como Reyes Vargas, de Huauchinango, y el señor Fortul, de Ajalpan.

El desenlace de este diferendo interno de Acción Nacional de cara a los comicios del año entrante es aún impredecible, tanto como las consecuencias que puedan dejar los torrenciales aguaceros del huracán Hernán a su paso por estados como Tamaulipas, Jalisco y Colima. O usted ¿qué opina?

 

INTRAMUROS.

            En los días por venir los poblanos seremos testigos de un fuerte y profundo diferente entre el gobierno del estado y el magisterio sindicalizado, como consecuencia del Programa Educativo Poblano 1993-1999, obra de Luis G. Benavides Ilizaliturri, verdadero secretario de Educación Pública en Puebla.

Sin pretender hacer aquí un análisis del referido programa, valga apuntar que su instrumentación se ha topado con una diversidad de obstáculos y problemas que mucho tienen que ver con la oposición de uno de los talones de Aquiles de la actual administración estatal: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

La oposición no es gratuita. Las dirigencias de las secciones 23 y 51 del SNTE se quejan, y quizá no les falta razón, de la negativa de la Secretaría de Educación Pública y su verdadero titular, para considerar las propuestas de los maestros poblanos en los diversos proyectos y planes que guían la política educativa de la entidad.

Por principio de cuentas el SNTE ha cuestionado la congruencia del Programa Educativo Poblano con el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 del gobierno del presidente Ernesto Zedillo, afirmando que mientras el segundo es producto de foros de consulta popular e iniciativas de diversos actores sociales, entre ellos el SNTE con sus ``10 propuestas para asegurar la calidad de la educación pública'', el elaborado por el gobierno estatal no es más que una imposición del doctor Luis G. Benadives, quien trata de resucitar en Puebla parte de lo que quedó de su obra cuando fungió como presidente del Consejo Nacional Técnico de la Educación en la primera mitad del sexenio salinista.

La polémica es tal que recientemente la SEP acaba de editar un libro titulado ``Concordancia'' para dejar en claro que no hay ninguna contradicción entre el programa estatal y el federal. Lo que el documento auspiciado por el Centro Internacional de Prospectiva y Altos Estudios (CIPAE) no aclara es si el Programa Educativo Poblano es, en todo caso, un refrito del frustado proyecto que Manuel Bartlett intentó aplicar en los años en que fue titular de la SEP.

En desacargo del gobierno habría que señalar también que muy raras veces los líderes locales del sindicato de maestros se han caracterizado por su capacidad propositiva. Generalmente se han mantenido como actores pasivos, salvo en los casos de promociones políticas y sindicales que directamente les favorecen y que muchas de las veces poco o nadie tienen que ver con el proceso educativo.

En cualquier circunstancia, el conflicto entre el magisterio y el gobierno estatal es un hecho que pronto abandonará las oficinas de la SEP y las sedes de las secciones 23 y 51 del SNTE, para trasladarse a las escuelas y a la vía pública.

Dos serán los ejes de la lucha del magisterio: la demanda de que el SNTE sea considerado como verdadero interlocutor del gobierno en materia educativa y el repudio a los llamados Perfiles de Desempeño, que consisten en una evaluación que los profesores tienen que realizar periódicamente de sus alumnos en relación a sus actitudes, valores, costumbres, habilidades y destrezas.

La lucha del SNTE, sin embargo, es de más fondo, pues los destinatarios de ambas campañas no son otros que Luis G. Benadives y su empleado de parapeto Juan Antonio Badillo Torre.

Para muestra ahí está uno de los últimos manifiestos del SNTE, que desde mediados de septiembre circula como pan caliente en todas las escuelas oficiales bajo las firmas de Cutberto Cantorán Espinosa y Guillermo Aréchiga Santamaría, en el cual se expresa con toda claridad que Luis G. Benavides no sólo ha subsituído de sus principales funciones al actual secretario de Educación Pública, sino que éste es el principal responsable de marginar a las dirigencias de las secciones 23 y 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación de cualquier interlocución con el gobierno del estado.

Así las cosas, Bartlett y sus operadores educativos (si es que los tiene) se encuentran metidos en menudo problema, pues una de las recomendaciones de la Misión de la Unesco que vino en junio pasado a evaluar el Programa Educativo Poblano 1993-1999 fue ``superar en el menor tiempo las dificultades que representan la posición de los maestros y de los supervisores frente al (citado) programa''.

 

EN CORTO.

            La secretaria general del Comité Directivo Estatal del PRI, Enoé González Cabrera, fue comisionada por su partido el jueves pasado al distrito federal I, con cabecera en Huauchinango, su tierra natal y de la que ya fue presidenta municipal, con el objetivo de coordinar las acciones de los comités municipales de esa región de la sierra norte de Puebla. ***** Otra que también será comisionada por el PRI con miras a los comicios de 1997 es América Soto López, quien irá a San Martín, aún no se sabe si como candidata o a prepararle el camino quién sabe a quién. ***** Quien después de rendir su informe de labores partió con rumbo a Europa es el rector de la UAP, José Doger Corte. Unos dicen que se fue a Frankfurt a la Feria Mundial del Libro y otros que a París en una misión de la ANUIES. Su estancia por el viejo continente se prolongará por un par de semanas. ***** Hoy estará en Puebla Héctor Larios Santillán, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, con motivo de la presentación de un estudio sobre las perspectivas comerciales de México y Alemania al año 2000, acto que tendrá como escenario el Salón de Protocolos del gobierno del estado. ***** El ex regidor Héctor Vera Arenas será uno de los fuertes precandidatos del PAN a una diputación federal por uno de los cuatro distritos de la capital, una vez que en noviembre concluya el castigo que le impuso la Comisión de Orden por no cubrir sus cuotas al Comité Municipal de Puebla. ***** Molestos porque ya pueden subir a la Suburban con el alcalde Gabriel Hinojosa Rivero, en las giras de trabajo que éste realiza, se encuentran por lo menos dos funcionarios municipales: el coordinador de Eventos Especiales, José Mateos Guerrero, y el director de Comercialización y Abasto, Jorge Lanzagorta Bonilla. ***** Cuentan que en la comida del 2 de octubre en el salón Casa Blanca, donde José Doger rindió su informe interno a la comunidad universitaria, el director del Instituto de Física, Pedro Hugo Hernández Tejeda, fue incluído en la mesa del rector junto con los otros seis supuestos precandidatos a sucederlo: Víctor Espíndola, Rubén de la Fuente, Armando Valerdi, Enrique Doger, Eduardo Lobato y Guillermo Nares. Ello provocó que el exrector Alfonso Vélez Piego comentara que Pedro Hugo perdió la oportunidad de convertirse en el candidato de la oposición y la ``inteligencia perversa'' interesada en derribar lo construído por el dogerisamo. ***** Por falta de espacio aquí le paro. Hasta la próxima.