Lunes, 01 Diciembre 2003
Dic01

Resuelve Melquiades la sucesión en la UAP y el PRI

Con la salida de Guillermo Nares García de la Secretaría General de la Universidad Autónoma de Puebla, y la designación en su lugar de Enrique Agüera Ibáñez, no sólo se aclaró el panorama en la máxima casa de estudios de la entidad, sino también en el Partido Revolucionario Institucional.

 

Se trató de una carambola de tres bandas que perfila al rector de la UAP, Enrique Doger Guerrero, como virtual candidato del PRI a la presidencia municipal de Puebla; a Enrique Agüera como rector interino o sustituto de la Universidad, y al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Guillermo Pacheco Pulido, como el aspirante más sólido a la gubernatura del estado.

 

Pero vayamos por partes.

 

¿Quién finalmente convenció a Guillermo Nares de renunciar a sus aspiraciones de ser rector de la UAP?

 

La respuesta a esta interrogante hay que buscarla en los ofrecimientos que se le hicieron al ex secretario general de la institución para que aceptara su renuncia sin aspavientos y sin generar conflictos.

 

Guillermo Nares, de acuerdo con fuentes confiables, además de ser apoyado para crear un Instituto de Ciencias Jurídicas, será recompensado con una notaría pública.

 

¿Quién le pudo ofrecer a Guillermo Nares una notaría? El rector Enrique Doger por supuesto que no.

 

Resuelto éste que era el principal problema de Enrique Doger para definir su sucesión en la UAP, o por lo menos el interinato mientras él pide licencia para contender por la presidencia municipal de Puebla, el rector nombró como secretario general de la institución a su colaborador de mayor confianza, su compadre y tocayo: Enrique Agüera.

 

Sentado ya en la Secretaría General de la Universidad, Agüera será quien cubra los interinatos de Enrique Doger cuando éste pida licencia, primero para ser nominado candidato del PRI o de una coalición del PRI con otros partidos a la presidencia municipal de Puebla, y luego para contender por este cargo en las elecciones constitucionales del segundo domingo de noviembre del 2005.

 

Siendo Enrique Doger el virtual candidato del tricolor a la alcaldía poblana, lo más lógico es que el candidato al gobierno del estado sea una gente de reconocida militancia priísta, con experiencia y oficio político, y capaz de garantizar la unidad y el triunfo del PRI en los comicios del año entrante.

 

¿Quién además de cumplir estos requisitos, podría hacer buena mancuerna con Enrique Doger?

 

De los cuatro aspirantes del PRI a Casa Puebla con posibilidades reales —Rafael Moreno Valle, Guillermo Pacheco Pulido, Mario Marín y Germán Sierra Sánchez—, la verdad es que ninguno reúne el perfil ideal.

 

Sin embargo, las señales que el gobernador Melquiades Morales Flores ha enviado durante las últimas a la clase política poblana, en su calidad de Gran Elector, apuntan hacia el presidente del Tribunal Superior de Justicia, pese a no encabezar las encuestas sobre preferencias electorales.

 

Estas señales son:

 

  • Sus comentarios ante los diputados priístas de la LV Legislatura del Congreso del estado, el jueves 6 de noviembre durante un desayuno en Casa Puebla, en el sentido de que el candidato del PRI a sucederlo saldrá de una decisión calculada y cerebral, más que afectiva o del corazón.

 

  • La forma en como se resolvió la renovación de la dirigencia estatal del Frente Juvenil Revolucionario, en la cual quedaron eliminados los candidatos apoyados por Rafael Moreno Valle —Juan Jesús Limón Gutiérrez— y de Mario Marín Torres —Gustavo Cabrera Arroyo—.

 

  • La iniciativa que como Jefe del Ejecutivo envió al Poder Legislativo para que su quinto informe de gobierno, el próximo 15 de enero, se efectúe en las instalaciones de la Ciudad Judicial.

 

  • El reconocimiento que Grupo ACIR-Puebla y la viuda de Rafael Cañedo Benítez, Coral Castillo, le hicieron el viernes por la noche a Guillermo Pacheco Pulido como hombre del año, acto que contó con la presencia del gobernador Melquiades Morales, quien al referirse al homenajeado expresó: “es de esas aves, como dice el poeta Díaz Mirón, que cruzan el pantano y no se manchan”.

 

  • El perfil que el delegado especial del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, el tabasqueño Manuel Gurría Ordóñez, hizo del futuro candidato de su partido a Casa Puebla, en la columna “De poder a poder” de la María de los Ángeles García: Amplia experiencia política, reconocida madurez y equilibrio, haber demostrado en los hechos conocimientos para gobernar, y ser portador de propuestas viables y confiables.

 

A la pregunta: ¿por qué la virtual designación de Enrique Doger como candidato a la alcaldía poblana echa por tierra las posibilidades de Rafael Moreno Valle?, la respuesta hay que buscarla en el voto duro del PRI.

 

Me explico: Si con Enrique Doger el PRI le apuesta a ganar el voto volátil, o cuando menos a inhibir el voto de rechazo o antiPRI, ¿quién de los aspirantes al gobierno del estado trabajará entonces el voto duro? Es obvio que por su perfil, Moreno Valle no es el más indicado.

 

¿Y Germán Sierra y Mario Marín?

 

El senador tiene un grave problema: en una balanza de votos a favor y votos en contra, pesan más los segundos que los primeros, amén de que su potencial de voto, en comparación con el de otros aspirantes, es muy bajo.

 

Ello no ocurre con el ex presidente municipal de Puebla, Mario Marín, quien pese a ser el aspirante priísta a la gubernatura más conocido, más confiable y con mayor potencial, carece del voto más importante para lograr su propósito: el del Gran Elector.

 

INTRAMUROS

¿Habrá o no reforma electoral?

 

Legalmente, la última oportunidad que tienen los diputados para reformar el código electoral vigente del estado, es el 15 de diciembre, día en que concluye el tercer y último periodo ordinario de sesiones del Congreso.

 

La Constitución Política del estado establece, además, que 90 días antes de que el Instituto Electoral del Estado (IEE) declare el inicio del proceso electoral, en la primera quincena de marzo de 2004, ya no puede darse ningún tipo de reforma en la materia.

 

Ello significa que al Congreso del estado le restan sólo tres sesiones para modificar, si es que finalmente decide hacerlo, la legislación electoral.

 

Personalmente creo que los diputados sí cambiarán algunas disposiciones del código electoral, pero que estos ajustes serán más de forma que de fondo.

 

En otras palabras: sí habrá reforma pero será light, tan light que los diputados no irán más allá de modificar los artículos 112, 120, 129 y 137 del código para reducir a 21 años la edad para ser nombrado consejero distrital o municipal, y para abrir la posibilidad de que los secretarios de los consejos distritales y municipales no necesariamente sea abogados titulados, sino pasantes de derecho.

 

Cuestiones como la redistritación electoral, la reelección inmediata de presidentes municipales, cambios en la fórmula para designar a los diputados de representación proporcional, la reglamentación de las precampañas, el aumento de las sanciones a los partidos políticos que violen los topes de campaña o malversen los fondos que se les asignan por concepto de financiamiento público, tendrán que esperar mejores tiempos.

 

La única duda que persiste sobre la fallida reforma electoral es cuál será la decisión de la mayoría priísta sobre el tema de las coaliciones. Para nadie es un secreto que en el actual código existen muchos “candados legales” que impiden a los partidos políticos coaligarse.

 

Estos “candados”, que en el sexenio de Manuel Bartlett Díaz se pusieron para impedir una posible alianza opositora contra el PRI en los comicios de 1998, hoy no sólo le estorban a este partido, sino que le quitan margen de maniobra para contender sin las siglas del tricolor que tanto le pesan, y celebrar convenios de coalición a nivel municipal, distrital y estatal con el Partido Verde Ecologista, Convergencia o el Partido del Trabajo.

 

Bien reza el dicho: nadie sabe para quien trabaja.

 

EN CORTO

Del 3 al 5 de diciembre saldrán a París, Francia, los regidores Mayra Castro Ramírez y Alejandro Castillo Cuenca para asistir a un seminario sobre transparencia en el manejo de recursos públicos. De más está decir que viajarán con todos los gastos pagados, por cortesía del H. ayuntamiento de Puebla. ****** La periodista Blanca Morales Garduño, quien hasta hace unos días laboraba en la agencia informativa del gobierno, Notimex, como encargada del programa y las cápsulas de radio, regresó ya a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), como subordinada del subsecretario de Desarrollo Regional, Antonio Sánchez Díaz de Rivera. ***** Nicéforo Rodríguez Gaytán y Raymundo García García forman parte ya del naciente Instituto de Ciencias Jurídicas de la UAP, a solicitud del ex secretario general de la institución, Guillermo Nares Rodríguez. ***** Entre los funcionarios que emigrarán de la Vicerrectoría de Docencia a la Secretaría General de la UAP como subordinados de nuevo titular Enrique Agüera, apunte usted los nombres de Juan José Oroza Pérez, Benjamín Dimas Chávez, Damián Hernández y Yonathan Palacios, quienes fungían como secretario administrativo, coordinador de desarrollo académico, secretario particular y secretario adjunto de la Vicerrectoría de Docencia. ***** El periódico El Independiente publicó ayer una nota cabeceada como “Elbistas, de burbuja a decena trágica”, donde se da cuenta de que hoy son sólo 10 los diputados que la acompañan, siete de los cuales buscan la gubernatura de sus estados: “Oscar Pimentel, de Coahuila; Francisco Rojas, del estado de México; Tomás Ruiz y Miguel Ángel Yunes, de Veracruz; Miguel Ángel Osorio, de Hidalgo; Homero Díaz, de Tamaulipas, y Rafael Moreno Valle, de Puebla”. ***** Y hasta la próxima.

FIN.