06/Diciembre/2011
Juan Carlos López Rojas

Despu√©s de tres intentos fallidos, Jos√© Diego Frankis Contreras,alias¬†‚ÄúEl Frankis, El Ap√° o El Padrino‚ÄĚ, se fug√≥ finalmente del Cereso de Cholula la madrugada del 27 de noviembre, a trav√©s de un boquete en la pared, para ir por su hijo y su pareja sentimental, quienes estaban recluidos en el municipio de Tepeaca acusados, tambi√©n, del delito de secuestro.

Para lograr su cometido,¬†seg√ļn las indagatorias¬†hechas por las autoridades ministeriales, este recluso pag√≥ 13 millones de pesos para obtener herramientas, un arma de fuego, tel√©fonos celulares y el silencio de quienes estaban encargados de cuidarlo a √©l y a los otros 10 internos que abandonaron la prisi√≥n.

Un sujeto frío y calculador

Frankis Contreras ingresó al Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cholula el 5 de diciembre de 2009, junto con cuatro de sus cómplices, todos acusados de secuestro, asociación delictuosa y cohecho.

De acuerdo con estudios psicológicos, se determinó que el coeficiente criminal de este sujeto es de los más elevados y su grado de peligrosidad es similar al de reos que deben purgar sus penas en los penales de máxima seguridad del país.

Quienes tuvieron contacto con él lo califican como un tipo frío y calculador.

En m√ļltiples ocasiones hab√≠a amenazado de muerte al personal penitenciario de Cholula y desde que lleg√≥ a la prisi√≥n su primera petici√≥n fue que le autorizaran tener una grabadora en la celda, lo que en un principio le fue negado.

El Apá contaba con 19 órdenes de aprehensión en diferentes estados del país por secuestro y asociación delictuosa y tenía un nivel socioeconómico alto que le permitió ofrecer dinero a los custodios a los pocos días de su llegada.

En sus declaraciones manifest√≥ que ‚Äúhab√≠a perdido la cuenta de los secuestros que hab√≠a cometido con su banda‚ÄĚ, por lo que hab√≠a acumulado sumas millonarias de dinero que ocup√≥ en el propio centro penitenciario.

 

En 2010 ya habían hecho un primer boquete para fugarse

Antes de ingresar al penal de Cholula, ‚ÄúEl Frankis, El Ap√° o El Padrino,¬†se hab√≠a fugado¬†de los penales de Altamira y¬†Nuevo¬†Laredo, en Tamaulipas; en este √ļltimo lugar, un comando armado lo rescat√≥ a sangre y fuego, mientras era trasladado para una diligencia.

En el reclusorio de San Pedro Cholula fueron tres las ocasiones en que intentó escapar.

En la primera se descubrieron llamadas telef√≥nicas a sus familiares, en las que mencionaba que prepararan una fiesta y ped√≠a que le llevaran ‚Äúlos juguetes, los globos y los payasos, que no se les olvidara buscar al cura y al sacrist√°n‚ÄĚ.

La vigilancia especial a este sujeto, así como el seguimiento de sus llamadas -a las que todo interno tiene derecho- permitió redoblar las medidas y evitar cualquier intento de fuga.

En su segundo intento se descubrieron cartas en las que daba indicaciones a sus cómplices para que lo rescataran. En las misivas ordenaba que se rentara una casa cerca del penal y que esperaran más información. Las autoridades interceptaron esta información y se previno cualquier acción.

En la √ļltima ocasi√≥n,¬†Frankis Contreras logr√≥ sobornar a tres custodios con 100 mil pesos para que le entregaran duplicados de las llaves.

Con éstas en sus manos, salió de la celda y abrió las puertas de otros reclusos, quienes con barretas comenzaron a realizar un boquete en la pared, exactamente en el mismo lugar donde la madrugada del pasado domingo 27 de noviembre sí consiguieron escapar.

En aquella ocasión algunos custodios se percataron de los hechos y lograron evitar la fuga, objetivo que finalmente consiguió con otros diez internos hace unos días.

 

Tras la fuga de Cholula, intentó rescatar a su hijo en la cárcel de Tepeaca

Minutos despu√©s de la fuga del penal de San Pedro Cholula, el comando encabezado por¬†Diego Frankis Contreras se dirigi√≥ al penal¬†de Tepeaca, donde intentar√≠a rescatar a su hijo y a su pareja sentimental; sin embargo, a √ļltima hora decidi√≥ cancelar el rescate.

El hijo del hoy pr√≥fugo, Diego Frankis Yacotu, de 24 a√Īos de edad, se encontraba en esa prisi√≥n acusado de secuestro, por lo que fue sentenciado a 26 a√Īos de prisi√≥n.

Con la fuga de los reos en Cholula, la madrugada de ese domingo 27 de noviembre, mediante un operativo, Frankis Yacotu fue trasladado inmediatamente al penal de San Miguel, en la capital del estado, así como su pareja sentimental, con la finalidad de evitar su rescate.

 

Personal del Cereso de Cholula era vulnerable ante sobornos

El Centro de Reinserci√≥n Social (Cereso) de San Pedro Cholula cuenta con una plantilla laboral de aproximadamente cien personas, de las cuales 60 se desempe√Īan como personal de seguridad y custodia, mientras que el resto se compone de personal administrativo, psic√≥logos y crimin√≥logos, entre otros.

A diferencia de los custodios de la capital del estado, que dependen directamente de la Secretar√≠a de Seguridad P√ļblica y quienes perciben salarios mensuales de ocho mil pesos, los encargados de la seguridad y vigilancia del penal de Cholula tienen un salario mensual de cinco mil pesos, por lo que se considera que f√°cilmente pudieron ser sobornados.

 

No existen registros de la fuga en las c√°maras de video

Desde 2005 funcionan, en el penal, un total de veinte c√°maras de video que monitorean todas las √°reas, las 24 horas del d√≠a, los 365 d√≠as del a√Īo, pese a ello, estas dejaron de funcionar horas antes de que se registrara la fuga.

El dormitorio B, donde se realizó el boquete en un muro de 50 centímetros de grosor, cuenta de manera exclusiva con una cámara de video que, inexplicablemente, desde el sábado 26 de noviembre quedó inhabilitada.

 

La edil de Cholula nombró a su tío como encargado de seguridad

Cabe recordar que el 7 de noviembre, e-consulta dio a conocer m√ļltiples irregularidades que ocurr√≠an en el penal de Cholula, tales¬†como el cobro por visita √≠ntima, la venta de actas de concubinato, la restricci√≥n en el ingreso de comida y de visitas familiares, as√≠ como la prohibici√≥n de juegos como el ajedrez pero, en cambio, la autorizaci√≥n de juegos de azar y de video¬†.

Familiares de los internos denunciaron y advirtieron que estos abusos estaban ‚Äúcalentando y enardeciendo‚ÄĚ a la poblaci√≥n penitenciaria.

Incluso, se denunci√≥ que el entonces¬†director del Centro de Reinserci√≥n Social, Jorge Daniel Mart√≠nez Casco -nombrado por la alcaldesa Dolores Parra Jim√©nez-, junto con el encargado de √°reas t√©cnicas, Luis Enrique Apodaca Primo y el subdirector de Seguridad y Custodia, Henry Mart√≠nez Ricardo, instalaron en la prisi√≥n una ‚Äúrosticer√≠a‚ÄĚ.

A la par, se restringió a los familiares el ingreso de comida para obligarlos a consumir los pollos que se comercializaban entre 60 y 70 pesos cada uno, para una población de 420 internos que reciben visitas cuatro veces por semana.

Ante esta serie de irregularidades, la alcaldesa, que en primer lugar calific√≥ como ‚Äúchismes‚ÄĚ los abusos, finalmente ces√≥ de sus cargos al encargado de √°reas t√©cnicas, Luis Enrique Apodaca Primo y al subdirector de Seguridad y Custodia, Henry Mart√≠nez Ricardo, nombrando en su lugar a su t√≠o paterno, Arturo Parra Osorio, de 65 a√Īos de edad, quien¬†qued√≥ al frente de la seguridad de la prisi√≥n¬†.

Parra Osorio se desempe√Ī√≥ como custodio durante aproximadamente cinco a√Īos, pero nunca hab√≠a tenido una responsabilidad mayor, hasta que la alcaldesa decidi√≥ encomendarle la tarea de vigilar a 441 internos.